El libro Happy Aging, escrito por Victoria Baras, se presenta como un manual de autogestión de la salud cuyo objetivo es proporcionar las claves para que los lectores sean protagonistas de su proceso de madurez y alcancen la longevidad en «óptimas condiciones, llenos de alegría y de vitalidad». La metodología aborda la salud de forma integral, revisando sistemas corporales clave como la piel, los músculos, las articulaciones, la circulación y el sistema nervioso.
Dentro de su enfoque holístico, el método Happy Aging atiende problemas específicos de la edad, como la caída del cabello. Señala que la alopecia androgénica femenina, aunque vinculada a la testosterona (hormona que las mujeres también poseen en menor proporción), ocurre cuando esta hormona toma una «ruta equivocada». Específicamente, la enzima alfa reductasa la convierte en DHT (dihidrotestosterona), que impacta de manera negativa el folículo piloso.
Para contrarrestar esta acción enzimática y mantener el cabello «sano, abundante [y] brillante», el Método Happy Aging revela soluciones naturales, destacando el uso de dos plantas clave:
1. El Zabal (Serenoa Repens), también conocido como palma palmito americano.
2. La semilla de calabaza.
Además, el método advierte que la caída del cabello es altamente sensible al estrés emocional o profesional, uno de los mayores aceleradores del envejecimiento, y recomienda el uso de plantas tradicionales como la valeriana, la melisa, la pasiflora, el lúpulo y la amapola para gestionar dicha tensión nerviosa. La pérdida de cabello también ha sido identificada como una «secuela brutal» tras infecciones como el COVID.